El concepto principal que debemos tener en cuenta es que la reeducación alimentaria no consiste en dejar de comer todo lo que a uno le gusta y empezar a comer solo frutas, verduras, legumbres y alimentos ligeros. Todo lo contrario: es aprender que se puede comer de todo, pero sin exagerar y de forma equilibrada.

Idealmente, el proceso debe realizarse de forma individual y bajo la guía de un nutricionista, ya que la misma recomendación que es apropiada para una persona puede no serlo para otra. Siempre se debe tener en cuenta el estilo de vida, así como la presencia de enfermedades preexistentes.

Cuál es el propósito de la reeducación alimentaria

  • Pérdida o aumento de peso
  • Control de colesterol y glucosa
  • Control de enfermedades que requieren cambios en la dieta
  • Mantener el peso
  • Tener una calidad de vida más saludable
  • Mejorar el rendimiento físico y mental

Controlar el estrés

Como el placer de la comida tiene un significado profundo en nuestra vida, la reeducación alimentaria debe mejorar los hábitos alimenticios, al tiempo que permite algunos placeres que tienen un significado especial para nosotros. Por tanto, debe ser personalizado, ya que el significado afectivo de un alimento es individual para cada uno de nosotros.

Cambio de habito

Cambiar hábitos no es fácil, pero es posible. Este cambio debe entenderse como un proceso, con errores, aciertos, nuevos errores y nuevos aciertos, en busca del equilibrio, sin prejuicios ni culpas por lo que se come, apostando por el bienestar y el placer. Este cambio debe ser lento y gradual. Sin prohibiciones.

Como debo hacer

El médico especialista te dará información sobre los cambios según tu estilo de vida, pero aquí tienes algunos consejos que puedes hacer ahora.

Cuanto mayor es la fracción de comidas, menos calorías se absorben. El intervalo ideal entre una comida y otra es de aproximadamente 3 horas y el número de comidas debe ser de 6 al día.

Abuso de fibras, verduras, legumbres, alimentos integrales y frutas. Dar preferencia a las frutas enteras con bagazo. Contienen más fibra y asimilan mejor los nutrientes.

No olvide beber agua y jugos naturales.

Tenga cuidado con el exceso de frituras y dulces.

Siempre coma en pequeñas cantidades y preferiblemente use un menú variado.

Ejercicio físico al menos 3 veces por semana.

La reeducación dietética es el método más saludable y eficaz para perder o mantener el peso. Se come de todo, pero en cantidad adecuada para cada individuo. Por abuso, se usa compensación. Requiere disciplina y perseverancia, pero como cualquier hábito, una vez adquirido, echa raíces para siempre.

La combinación de reeducación dietética y aumento del ejercicio físico es absolutamente bienvenida. De hecho, se ha demostrado que mejora y prolonga la calidad de vida.

Recuerda, tu eres lo que comes. Entonces, prestemos atención a lo que ponemos en nuestro plato a diario. Es una autoeducación diaria con agradables compensaciones en el futuro. ¡El bienestar lo es todo!