Tu cabello se cae o se rompe: son dos problemas del cabello que afectan la densidad y dan como resultado la pérdida de volumen, lo que confunde a muchas mujeres. A pesar de tener síntomas similares, las condiciones son bastante diferentes y tienen diferentes causas, lo que también diferencia el tratamiento de los problemas. Por eso es importante saber cómo identificar si tu cabello se cae o simplemente se rompe. Identificando el problema, es necesario tratar el cabello correctamente y recuperar la salud y densidad del cabello.

Un consejo rápido para saber es hacer una valoración en casa: tire suavemente de los mechones entre los dedos y compruebe si caen con una arcilla blanca en la punta. Si esto ocurre es porque está cayendo y no se rompe.

Caída de cabello

La caída del cabello puede estar relacionada con problemas emocionales y hormonales. Los expertos dicen que, en promedio, caen 100 cabellos al día, una cantidad para las personas que tienen, en promedio, 70.000 cabellos. Sin embargo, cuando la caída es incómoda y parece anormal, es importante consultar información con un dermatólogo para que pueda ver cuál es la causa del problema y ofrecer un tratamiento específico. Generalmente, la calvicie en las mujeres alcanza la parte frontal y los lados del cabello, sin extenderse por el cuero cabelludo.

En algunas mujeres, la caída puede ser una disfunción hormonal, debido a problemas en la tiroides y la glándula pituitaria. Otras causas incluyen estrés emocional, enfermedades crónicas como diabetes, cáncer y dieta.

Una de las razones de la caída es la alopecia androgenética (AGA). Este problema hace que los mechones que están cerca de la división central del cabello se vuelvan más delgados. Este trastorno es más evidente cuando la mujer se acerca a la menopausia, pero puede tratarse con reemplazo hormonal.

Otro trastorno que causa la caída del cabello es el Efluvio Telógeno Agudo (ETA) en el cual los pelos que anteriormente crecieron mucho entran en la fase telógena (fase de reposo). Pueden ser varias las causas que determinan la aparición de efluvio telógeno, tales como: posparto, interrupción del uso de píldoras anticonceptivas o reemplazo hormonal, infecciones y enfermedades acompañadas de fiebre alta, trauma físico y / o emocional, postoperatorio, enfermedades tiroides, deficiencias nutricionales (hierro, zinc y proteínas) o dietas muy restrictivas (con o sin medicación).

Tratamiento de la caída del cabello

Para evitar que su cabello se caiga, manténgalo siempre sano y fuerte, con productos anticaída y fortalecedores. Mantén siempre tu cabello limpio y saludable, ya que desinfectarlo correctamente ayuda a que los mechones no se desprendan fácilmente de la raíz. Como la dermatitis seborreica también favorece la caída, quienes ya hayan sido diagnosticados con la enfermedad pueden utilizar champús anticaspa, que están indicados para tratar el cuero cabelludo y reducir el problema.

Si no hay vitaminas, pruebe con pantogar, biotina y vitaminas y minerales para el cabello. Las vitaminas ayudan en el fortalecimiento, así como medicamentos de aplicación local para ayudar en el crecimiento del cabello y prevenir la caída del cabello, tales como: minoxidil, avicis, finasteride y latanoprost.

Intente tratar con aceites esenciales, aloe vera y otros tratamientos naturales.

Si su pérdida de cabello no se resuelve, consulte a un dermatólogo, ya que esta intensa frecuencia de pérdida de cabello puede provocar calvicie. Hoy en día, ya se realizan algunos procedimientos clínicos para solucionar el problema, como láser fraccionado, luz infrarroja y microagujas.

Perdida de cabello

La rotura se puede notar cuando se pasa la mano por el cuero cabelludo y siente los «toques» de las hebras. La rotura del cabello ocurre cuando el cabello no cae de raíz sino que sufre un estrés que lo deja debilitado. Los factores ambientales como el sol y el viento excesivos, los cambios bruscos de temperatura, el cloro en la piscina y los procesos químicos pueden hacer que los cables se vuelvan quebradizos.

Otras causas de rotura: Procedimientos químicos como alisado, teñido, relajación y cepillado excesivo.

Tratamiento de la perdida del cabello

La principal causa de caída del cabello es el uso de productos químicos inapropiados o la mala aplicación de productos por parte de profesionales que no están preparados.

En este caso, la mejor forma es disminuir e incluso cortar el uso de estos elementos, hacer hidrataciones semanales y reconstrucciones térmicas, que ayudan a nutrir el cabello y devolverle la salud. El cabello bien nutrido suele ser más flexible y no se rompe tan fácilmente.

Un buen consejo es invertir en tratamientos más efectivos, como un programa para el cabello. Por tratarse de un tratamiento a medio plazo, el programa capilar garantiza hidratación, nutrición, regeneración y protección del cabello, interrumpiendo la rotura.

Mantener las puntas saludables también ayuda. Los tratamientos con aceite de argán y jojoba en las puntas ayudan a fortalecer.

Cuida los pelos al lavar. Desenreda el cabello solo cuando esté húmedo para que el peine se deslice sobre los mechones sin romperlos. Utilice elásticos de tela, sin partes metálicas, que puedan dejar los pelos enganchados y romperlos.

Reduzca el uso frecuente de herramientas térmicas, como secador de pelo y plancha, que debilitan los cables y los hacen más susceptibles a romperse, y utilice siempre protectores térmicos.

Cuando notes alguna diferencia en el cabello, es importante no dejar pasar demasiado tiempo y buscar atención médica. Podrá encontrar las causas de los problemas y ofrecer las mejores soluciones para sus cables.