La infancia es una fase en la que la creatividad está a la vanguardia, por lo que los niños se entretienen fácilmente con juegos de fantasía y es normal que tu hijo tiene un amigo imaginario. Imaginar que la hora del baño es una experiencia bajo el agua, saltar de un sofá a otro como si estuvieran en una gran aventura y crear voces para juguetes son solo algunos ejemplos.

Sin embargo, la imaginación de los más pequeños puede ir más allá y crear amigos imaginarios. Este personaje vive solo en la cabeza del niño y se presenta como un ser invisible para los demás. Por lo general, los padres no se dan cuenta de que su hijo tiene un colega imaginario hasta el día en que el pequeño comienza a introducir a ese compañero en sus conversaciones. Y luego, mamá, es común sentirse extraña.

¿Cómo afrontar este paso? A continuación, le mostraremos la importancia de los amigos imaginarios y cómo manejar la situación para ayudar a su hijo. ¡Revisa!

Por qué los niños tienen amigos imaginarios

Los amigos imaginarios suelen aparecer a partir de los 2 años y pueden formar parte del día a día de los niños hasta que estén preparados para hacerlo solos. Pueden presentarse con diferentes atuendos, como animales, otros niños, superhéroes o adultos.

Estos acompañantes suelen tener sus características y personalidades basadas en un personaje de una película, libro, dibujo o alguien que el pequeño conoce. Sin embargo, el niño también puede definirlos completamente. Es un proceso común de desarrollar habilidades imaginativas y una forma de ejercitar la creatividad.

Para comprender mejor el tema, descubramos por qué los niños tienen amigos imaginarios.

Compañía constante

Durante mucho tiempo se ha creído que los niños que tenían amigos imaginarios eran aquellos que sufrían problemas de falta de atención o eran introspectivos. Es más probable que sólo los niños y los hermanos menores o mayores se imaginen a sus colegas. Sin embargo, los más pequeños que tienen acompañantes de este tipo también pueden tener muchos amigos reales, hermanos y la atención de padres y tutores.

Por lo tanto, no es porque su hijo haya comenzado a hablar de un colega invisible que significa que necesita un hermano o nuevos compañeros. Solo quiere divertirse con su propia creación.

Un amigo imaginario es un compañero constante, es decir, el niño puede jugar con él cuando quiera sin tener que esperar la voluntad del otro. También es una forma de afrontar el aburrimiento y disfrutar de los momentos en los que está sola.

Cambios significativos

Al pasar por cambios significativos, el pequeño puede ver en la creación de un amigo imaginario una forma de lidiar con la situación. Las experiencias traumáticas, como la muerte de un familiar cercano, son períodos complicados para un niño que aún no es plenamente consciente del mundo. Tener una pareja que te reciba y te escuche sin juzgarte puede ser lo que necesita para afrontar este momento.

También es un medio de adaptación a una transición, como un cambio de domicilio o de colegio, la llegada de un hermano o la separación de los padres.

Control de interacciones

Lo más interesante de la amistad imaginaria es que el niño tiene el control total de las interacciones. Si ella quiere jugar o hablar, el compañero también. Es una válvula de escape para los niños que no tienen poder de elección durante el juego, ya que puede definir el tipo de entretenimiento que quieren sin tener que lidiar con los deseos de sus compañeros.

Esta sensación de control es atractiva durante la fantasía, después de todo, es el momento en el que el pequeño se siente dueño de las acciones, como si fuera el director de una película.

Cosas nuevas

El amigo imaginario puede ser cualquier cosa que el niño quiera, desde un pulpo con patas de perro hasta un bombero que trabaja en el espacio. Este contexto es una forma de experimentar cosas que el pequeño no podría hacer en la vida real. Luego, cumple sus fantasías a través del compañero de imaginación.

Es posible crear un mundo completamente invisible, en el que el niño comanda las acciones y vive experiencias únicas.

La importancia del amigo imaginario

Criar a un amigo imaginario es común y no hace que su hijo sea menos comunicativo o sociable, al contrario. Aunque no todos los niños inventan una pareja, esta fase es saludable e importante para el desarrollo infantil.

La psicología incluso está de acuerdo con eso. Una encuesta de la Universidad Federal de Santa María (UFSM), con psicólogos y psiquiatras experimentados, reveló que los profesionales ven el panorama de manera saludable. Incluso es una forma de favorecer el desarrollo. En la práctica, no sería muy diferente de creer en Santa Claus, por ejemplo.

Además de ser más creativos, los más pequeños ejercitan habilidades sociales y aprenden a sentir empatía. A continuación, descubra los principales beneficios de la amistad imaginaria.

Puente de comunicación

Cuando le hable de su amigo imaginario, su hijo creará un puente de comunicación. Lo importante para que este diálogo tenga éxito es saber interpretar lo que dice el niño. Por ejemplo, si el pequeño empieza a relatar cómo fue el día con su amigo «Aguacate» y cuenta lo que hizo, es el momento de distinguir qué es imaginación o no.

Si el pequeño dice que el “Aguacate” se ensució en el patio trasero, ¿qué tal si pregunta: “¿Y tú? ¿También te ensuciaste? ”. Es fundamental que te interese lo que te diga tu hijo sobre el compañero imaginario, ya que este es otro tema más a discutir.

Explore temas delicados

Como responsable, es fundamental discutir temas delicados con el niño, para que crezca con una buena visión del mundo. En esos momentos, el amigo de fantasía puede ayudar a explorar estos temas de una manera lúdica y liviana.

Es normal que el pequeño se acerque y diga que “Bota de Pano” preguntó sobre un tema delicado, cuando en realidad es su forma de introducir el tema. Las preguntas pueden ser variadas, como de dónde vienen los bebés, a dónde vamos después de morir y si es normal que los compañeros de clase jueguen algún tipo de juego. Entonces, mamá, es hora de sentarse y hablar sobre el tema en un idioma que el niño comprenda.

En situaciones como el acoso escolar, es fundamental explorar el tema y dejar claro que no está bien hacer o sufrir este problema. Explique también que el pequeño siempre debe buscarlo si algo le molesta.

Expresa sentimientos

Otro factor importante en la presencia de un amigo de fantasía en la vida de su hijo es que puede ayudar a expresar sus sentimientos. En una situación como la llegada de un hermano, el pequeño puede decir que está bien con la idea. Sin embargo, se puede decir que el «Sr. Potato Head» está celoso.

Por eso, es interesante decir que la familia hará todo lo posible para que el “Señor Cabeza de Papa” siga teniendo atención y pueda participar en las tareas con el recién nacido.

Si el niño está tranquilo y no quiere opinar, puede ser una buena idea preguntarle qué piensa el amigo imaginario sobre la situación y, a partir de ahí, iniciar una conversación positiva. El pequeño también puede aprovechar el tiempo con el colega imaginario para compartir sus frustraciones y hablar de problemas que no puede hablar en voz alta. Este ejercicio es positivo, ya que ayuda al niño a entenderse.

Tiene empatía

Con el tiempo, es normal que el amigo imaginario adquiera personalidad y no esté completamente controlado por el niño. Esta es la forma que tiene el pequeño de mostrar empatía, ya que se da cuenta de que cada uno tiene su camino y que, en la mayoría de los casos, se le contradirá.

Aprender a lidiar con otras opiniones ayuda a mejorar las habilidades sociales y convierte al niño en un adulto que comprende a los demás. Vale decir que el acompañante “Braços de Polvo” puede tener sus gustos y particularidades, así como su hijo, y eso lo hace único.

Debería preocuparme por el amigo imaginario de mi hijo

A pesar de la importancia que este personaje puede jugar en la vida de su hijo, es normal preocuparse por la situación. Por ello, para que esta fase siga siendo sana y divertida, es fundamental estar atento al comportamiento del niño. Hablemos más sobre esto y respondamos a tus preguntas.

Culpar al amigo imaginario

Un comportamiento que debe observarse es si su hijo usa amigos imaginarios para deshacerse de la culpa. Decir que la que arruinó la habitación fue la “Princesa Piña” para deshacerse de un regaño es algo que no se puede alentar.

Por eso, cuando notes este tipo de acciones, deja claro al pequeño que la conducta no es la correcta y, en el caso del desorden, dile que necesita ordenar el espacio.

Decir cosas inapropiadas

Otro problema que puede surgir es que el niño empiece a usar malas palabras o frases inapropiadas y dice que fue el amigo de fantasía quien le dijo que dijera eso. O que fue el amigo quien habló.

En este punto, es importante advertir que este comportamiento no es positivo. Explícale que el pequeño y el amigo tendrán que afrontar las consecuencias si la situación continúa.

Permanecer aislado

La mayoría de los niños comprenden que el compañero imaginario no es real y que es solo una parte de un mundo de fantasía. Sin embargo, cuando el pequeño se aísla y solo quiere hablar o jugar con el amigo creado por su cabeza, es el momento de entender cómo lidia con las interacciones sociales.

En este caso, puede ser necesario contar con la ayuda de un profesional, como un psicólogo infantil, para identificar si el niño tiene algún tipo de ansiedad o problema social.

Se agresivo

Algunos niños no saben cómo lidiar con la frustración y descartan todo en el amigo imaginario. Así, el pequeño comienza a comportarse de forma agresiva y se vuelve difícil. Es importante empatizar con el niño y tratar de escuchar sus frustraciones, además de explicarle que es normal que el amigo quiera cosas diferentes.

Si la agresión afecta a la familia, es fundamental contar con un profesional para que pueda indicar la mejor forma.

Haz todo según amigos imaginarios

Este tipo de amistad puede crear una mejor comunicación con su hijo. Sin embargo, cuando el niño pierde su propia voz, es fundamental sortear la situación. Si cuando le preguntan si quiere comer o hacer algo, el pequeño dice que necesita preguntarle al “Jengibre”, sea firme y diga: “Quiero saber qué quieres hacer”.

Esto hace que el pequeño comprenda que la formación de su personalidad no puede depender de otra persona y que puede y debe ser quien es y tener sus propias opiniones.

Cuánto tiempo vas a apoyar al amigo imaginario

La fase de amigos imaginarios suele terminar por sí sola. Una hora el niño deja de hablar de los compañeros del mundo de fantasía y continúa.

Si no hay ningún problema relacionado con la creación de este personaje y si el pequeño se beneficia social y creativamente, es algo que se puede fomentar. Sin embargo, ¿qué tan bueno es soportar este comportamiento? Comprenda a continuación.

Comprende la fase ideal

Algunos expertos señalan que la etapa ideal para tener amigos imaginarios es hasta los 7 años. Sin embargo, si el niño tiene un día a día normal, tiene amistades en el mundo real, se las arregla para relacionarse bien y no tiene problemas de conducta, no hay impedimentos para que el pequeño lleve adelante la fantasía.

Al tener un amigo imaginario, los adolescentes están en mejores condiciones de afrontar los descubrimientos y ansiedades de esta etapa, por ejemplo. También hay adultos que tienen compañeros imaginarios que les ayudan a lidiar con el miedo y la ansiedad, sin perjudicar su vida real.

Crea límites

Al crear un amigo imaginario y presentarlo a la familia, es normal que el niño empiece a pedir cosas por parte de la pareja. Pueden ser acciones sencillas, como abrir una puerta, hacer una cama o incluso tomar un refrigerio. Idealmente, aproveche estas solicitudes para fomentar la autonomía de su hijo.

Sin embargo, es fundamental saber cuándo negar. Dígale a su hijo que necesita preguntarle cosas antes de que las haga. Si se trata de una acción negativa o peligrosa, no dudes en negarla y explicar por qué. Así, el niño comprende en lugar de frustrarse.

Jugar juntos

La mejor manera de lidiar con el amigo imaginario de su hijo es unirse a la diversión. Además de prestar atención a las historias que el pequeño cuenta sobre la amistad, es importante mostrar interés. Pregunte cómo se ve el compañero, de dónde es, qué edad tiene y otra información. Estos datos funcionan aún más en la creatividad de los niños.

Cuando escuche al pequeño decir que se topó con el amigo imaginario o se sentó con él, discúlpese. La lectura a la hora de dormir se puede hacer para su hijo y su pareja de fantasía. Cuestionar lo que pensaron del libro es otra forma positiva de interactuar.

Fomentar la interacción social

Pelear por la existencia del amigo imaginario no es una alternativa en esta situación. Como la fantasía termina cuando el niño está listo, depende de ti, madre, tomar medidas para favorecer la vida social de tu hijo.

Organice salidas con amigos, invite a colegas a una fiesta de pijamas y pregúntele al niño sobre amistades reales. De esa manera, se sentirá libre de interactuar y, quién sabe, dejar atrás a su colega imaginario.

Los amigos imaginarios pueden ayudar a su hijo a comprender mejor los miedos, deseos y opiniones de su hijo, así como ayudar con el desarrollo infantil. Si el niño no cambia de comportamiento y se beneficia de este mundo de fantasía, no hay nada de malo en jugar, mamá. ¡Aprovecha la oportunidad de acercarte a tu hijo y fortalecer la comunicación entre ustedes con mucha creatividad!

¿Te gustó el articulo? Entonces, ¿qué tal compartir este contenido en sus redes sociales?